Después de siete meses viajando por Asia experimentamos cambios profundos que lograron redefinir nuestra versión de libertad y propósito.
Como sabéis, hace un tiempo, decidimos lanzarnos a una aventura por el mundo, visitando lugares como Bali, Sri Lanka, Vietnam y Tailandia. Este viaje fue una prueba para nosotros, una oportunidad de experimentar esa libertad que siempre habíamos anhelado🥹.
Durante nuestros meses como nómadas, conocimos lugares mágicos, conectamos con personas increíbles y con nosotros mismos, creamos nuestros propios proyectos que hemos venido desarrollando desde entonces. Descubrimos que la verdadera libertad reside dentro de nosotros y tiene un significado diferente para cada persona. En nuestro caso, la rutina, nuestros libros, el gimnasio y una alimentación saludable son aspectos esenciales y el viajar constantemente nos hizo apreciar aún más la importancia de estos hábitos para proteger nuestra energía personal.
Es por esto que decidimos asentarnos en Peniche, un lugar precioso, con muy pocos habitantes y que cumple con nuestros requisitos de tranquilidad y cercanía a nuestro círculo en Madrid, también cerca de Lisboa. Esta combinación nos permite vivir a nuestro propio ritmo, conservar nuestras rutinas saludables, encontrar el equilibrio entre la paz interior y la rutina, sin la presión de la vida urbana y lo más importante, cerca del mar, que se ha convertido en una fuente vital de energía para nosotros.
El viaje no solo nos transformó a nivel personal, sino que también impactó profundamente en Viajar con Alma. Nos dimos cuenta de que nuestro proyecto no es solo organizar retiros y experiencias, sino crear transformaciones duraderas en las vidas de las personas. Las historias de los viajeros que han participado en nuestros retiros y han experimentado cambios significativos nos han inspirado a seguir adelante con más fuerza y autenticidad.
Ser auténticos no solo nos permite ser más efectivos como guías, sino que también fortalece nuestra conexión con los demás.
Nuestro viaje nos ha enseñado que la verdadera libertad y la felicidad no dependen de nuestro entorno externo, sino de nuestra coherencia interna y nuestra autenticidad. Estamos agradecidos por cada experiencia y cada persona que hemos conocido en este camino, y estamos emocionados por lo que el futuro nos depara.
¡Gracias por acompañarnos en este viaje!✨
Para expresar nuestro verdadero ser, hemos creado esta nueva temporada de podcast🎙️, el primer capítulo ha inspirado este blog. Puedes escucharlo completo aquí
Si sientes la llamada a la aventura y el deseo de transformarte, te invitamos a unirte a nosotros en uno de nuestros retiros en Granada y Portugal. La transformación que buscas está más cerca de lo que imaginas🙌.
Aunque no lo parezca, este es un artículo de desarrollo personal. De hecho, puede que uno de los más importantes. 😁
Esta historia comienza en septiembre de 2023 cuando finalmente nos instalamos en nuestra casita en Portugal. Tras un año de vida nómada por el mundo, estábamos muy ilusionados por establecernos y volver a construir nuestra rutina. Después de una gran mudanza y mucho papeleo, al fin creíamos haber encontrado nuestro nido.
Sin embargo, cuatro meses más tarde, la dueña nos sorprendió informándonos que iba a vender la propiedad y que tendríamos que dejarla. En lugar de desanimarnos, decidimos buscar una alternativa. Dada la dificultad de encontrar una nueva casa en esa época, dejamos nuestras pertenencias en casa de amigos y nos aventuramos a probar Trusted Housesitting, una aplicación para viajar cuidando mascotas mientras buscábamos un nuevo hogar en Portugal.
Hacía tiempo deseábamos viajar a Italia y por suerte encontramos una casa en la Toscana para cuidar los animalitos de una granja durante 3 semanas a través de la misma aplicación. Hicimos una videollamada con la dueña e hicimos match. ¡Nos vamos a Italia! Ilusión máxima a la vez que respeto, ya que se trataba de cuidar a muchos animales (incluido caballo y ocas).
A las pocas semanas de zarpar la dueña cancela el “housesitting” injustificadamente y de nuevo, tenemos que volver a ajustar, aceptar y ver que hacíamos con los 400€ de vuelo que habíamos comprado. Como siempre, Sergio y yo somos bastante optimistas y pensamos que todo ocurre por algo. Lejos de juzgar a la mujer por dejarnos tirados, pensamos que es un buen momento para tomarnos unas semanas más de disfrute y explorar Italia sin ataduras, ya que no habíamos parado en más de un año de currar y crear.
Comenzamos a buscar alojamiento y solo habían opciones bastante premium. Así que decidimos no utilizar el vuelo que teníamos comprado de ida y tomar otro una semana más tarde, ya que con dos semanas de ruta era suficiente.
Después de disfrutar de dos semanas recorriendo lugares como Florencia, Bolonia, Livorno, Pescia y Lucca, nos encontramos con otro obstáculo: Cuando procedíamos a hacer el check in para nuestro vuelo de vuelta, vemos que “nuestro número de referencia no existe”. Pronto descubrimos que AirTapPortugal había cancelado nuestro vuelo de vuelta con una táctica bastante sucia que llaman “no show”. Consiste en que cancelan el vuelo de vuelta (automáticamente y sin aviso) por no haber cogido el vuelo de ida. Sí, ese vuelo de vuelta que ya tienes pagado. Y sí, sin informarnos. A pesar de de haber comprado con AirTapPortugal también el otro de ida una semana más tarde.
Llamamos a Booking, pues compramos los vuelos a través de ellos, y nos indican que tenemos que llamar a la aerolínea. Llamamos a la aerolínea y sin temblarles la voz nos recomiendan amablemente comprar otro vuelo al día siguiente por valor de 600€ porque no hay nada que hacer. (Comenzamos el típico partido de tenis donde todas estas grandes empresas se lavan las manos derivándote a otro, conscientes de tus pocos recursos como individuo para solventar el tema). Volvemos a llamar a Booking para reclamar por qué nadie nos ha informado de que los vuelos fueron cancelados, de modo que podríamos haber tomado la decisión de no volar o comprar un vuelo de vuelta con más antelación. El chico de Booking, sonriente y como si no fuera con ellos, nos dice…”a claro, os han hecho un no show. No podemos hacer nada”.
Sergio estaba que se subía por las paredes porque se había encargado de gestionar todo y siempre somos formales y “este tipo de cosas” no se nos escapan. Mientras que caminaba por la habitación sintiendo la impotencia de siempre con las aerolíneas (que ya nos la han jugado de esta forma tan poco ética otras veces) me dijo: “¡Qué tranquila te veo! Qué bien se lo ha tomado mi gordi”.
Sinceramente, estaba entretenida con mis posts del nuevo Programa “El Oráculo de tu Leyenda personal” en Canva y por dentro solo pensaba: “Gracias universo por ponernos una prueba más para elevarnos. Esto es una gran oportunidad”. Así se lo transmití a Sergio, seguido de un besito. Por dentro pensé: “Qué monada de hombre tengo a mi lado. Ha gestionado las llamadas con total amabilidad y templanza. Qué suerte contar con él”.
Y es que es así de cierto. Si esto no hubiese ocurrido, al igual que los otros contratiempos, ahora no seríamos un poco más pacientes, sabios y conscientes. Tampoco podría admirar tanto a Sergio por como afronta la vida en los momentos más duros y amargos, así como él a mí.
La vida nos entrega constantes desafíos para que podamos elegir: la queja, o la acción; el juicio externo o el aprendizaje. De hecho, si nuestra vida siempre fuera “justa” (es decir, que se acomodase a nuestras expectativas y sistema de creencias) y fácil (sin obstáculos) seríamos seres emocionalmente ignorantes, físicamente débiles e intelectualmente indefensos.
¿Por qué no reaccioné enfadándome o llorando como lo habría hecho hace años? Mi antigua yo habría enfrentado esta situación desde el miedo de que mi economía se viese comprometida. Todo se habría resumido a manifestar mis sombras de justiciera y a ver este hecho como una perdida “que no me puedo permitir”.
Actualmente, gestiono mejor mis emociones y comprendo “de qué va el juego”. También cuento con la confianza suficiente en mis herramientas internas (mis dones y habilidades) como para no sentir impotencia e indefensión ante las grandes fuerzas. Si algún día necesito dinero, sé que puedo producirlo. No dependo de un jefe, de un suelo o de que alguien me contrate. Lo más valioso lo tengo asegurado en mi alma y mi corazón.
🐺 Lo más valioso lo tengo asegurado en mi alma y mi corazón.
WOW. Gracias a las “formaciones de la vida”. Y a ti viajero por llegar hasta aquí!
El viaje heroico de todos y cada uno de nosotros siempre empieza dando un paso en falso, iniciando un tránsito hacia el mundo desconocido y aceptando, no antes sin muchas dudas, la llamada a la aventura.
Como gran admirador y estudiante de Joseph Campbell, no puedo dejar de ver viajes del héroe/ heroína en todas las vidas, en todas las películas, en todos los libros. Y es que, si echas la vista atrás, con toda seguridad, recordarás un gran cambio, un salto de fe o un giro brusco en tu guion de vida.
¿Quién era aquella persona?, ¿qué supuso aquel desafío en tu actual personaje?, ¿cuántas epopeyas más vendrán en el futuro?
El Viaje a Ítaca nunca se termina, ya que, aunque en nuestros esquemas mentales aparezca un futuro lleno de tranquilidad y mares en calma, realmente, en el fondo de nuestros corazones habita el aventurero, la exploradora y los amantes del desafío.
Como diría Neale Donald Walsh:
“Somos cambio y como el cambio es lo único constante, no podemos prometer ser siempre los mismos”.
Justamente, en la última carta de blog hablaba de incomodidad e insatisfacción, esas señales, muchas veces, advierten el principio de un nuevo viaje heroico. La llamada a la aventura no siempre viene anunciada con clarines y timbales, con el encargo de un afamado rey persa o con la trepidante misión de destruir un anillo mágico. En el mundo en el que vivimos, los caminos de iniciación provienen de fuentes más cotidianas, por ejemplo: de la mano de un cambio laboral, desarrollando un nuevo proyecto, a través de un enamoramiento o gracias a un cambio de país.
Recuerdo perfectamente mi último viaje del héroe en 2023: emprender una nueva vida en Asia sin billete de regreso. Podría haber continuado en la seguridad de Madrid, con mi trabajo de siempre, en mi círculo habitual, realmente nada iba mal. Pero en aquel entonces, si era sincero conmigo mismo, la llamada a la aventura me quemaba por dentro. Una parte de mí, se había ido de España antes de hacer las maletas.
¿Cómo saber que realmente es el inicio de algo importante y no solamente un capricho?
Simplemente, lo sabes, no es algo racional que puedas sostener en una balanza. Si acercas las manos en el corazón y te preguntas con sinceridad, podrás sentir un “full yes”, no hay dudas. ¿Hay miedo?, sí, mucho, pero algo procedente del mundo invisible te invita a cruzar el umbral, dar un paso hacia el mundo desconocido, emprender un viaje que te advierte que la persona que saldrá jamás será la misma que regrese.
Esquema del Viaje Heroico
Antes de despedirme, te dejo un pequeño gráfico que ilustra el Viaje del Héroe o de la Heroína. Se utiliza en cientos de guiones de series y películas y puede que tú también lo utilices, en un futuro no muy lejano, para emprender una nueva aventura vital.
Me encanta cambiar y probar cosas nuevas, por eso hoy, empezaré recordando al célebre Khalil Gibran y lo que en voz de su Profeta narra sobre el trabajo de una forma tan sublime:
Con frecuencia os he oído decir, como si hablaseis en sueños:
“Quien trabaja en el mármol y talla en la piedra la forma de su propia alma, es más noble que quien ara los surcos. Y quien rapta el arcoíris para plasmar sus colores sobre una tela a imagen de un hombre, es más que quien hace las sandalias”.
Mas yo os digo, no en sueños, sino cuando más despierto estoy, que el viento habla con igual dulzura a los gigantescos robles que a las hierbas más insignificantes; y que solo es grande quien transforma la voz del viento en melodía, más dulce aún gracias por su propia capacidad de amar.
El trabajo es amor hecho presencia.
Y si no podéis trabajar con amor, sino con disgusto, mejor es que dejéis vuestra tarea y os sentéis a la puerta del templo para pedir limosna a quienes trabajan con gozo.
Sería incapaz de describirlo mejor: El trabajo es amor hecho presencia. ¡Increíble! Se encienden luces de colores en mi cabeza y explotan fuegos artificiales al oírlo.
Justamente el fin de semana pasado facilitamos un retiro de desarrollo personal en la Sierra de Gredos, y una de las grandes heridas de nuestros viajeros era el trabajo. Me resulta especialmente triste ver cómo se apagan las chispas de seres increíbles por trabajar en un lugar o en una materia que no desean. Si ellos se vieran a sí mismos como yo los veo, no existiría el desempleo. Sin embargo, cuando empieza el retiro veo muchas miradas tristes, energías menguadas y cuerpos encogidos.
Lo comprendo perfectamente, tiene sentido, pues el corazón no entiende de regateos, si no amamos lo que hacemos, nuestra alma se aqueja, y a veces, con mucha fuerza.
Es importante matizar, como decía Khalil Gibran, que la problemática no radica en que necesitemos un empleo más o menos cualificado, más o menos reconocido. La clave es si realmente está alineado con nuestro Ikigai/ propósito/ leyenda personal.
Quizás suene idealista, pero creo que absolutamente todos tenemos un don que el mundo necesita, y cuando no lo entregamos, aparte de castigar a nuestros compañeros de planeta, nos perjudicamos profundamente a nosotros mismos.
Ya lo decía Joseph Campbell: “Follow your Bliss”, sigue a tu felicidad. Ella te da pistas del camino correcto, ¿te sientes bien con una persona?, es por ahí, ¿te sientes bien en un lugar de trabajo?, genial, es tu sitio. Si, por el contrario, te encuentras triste, desanimado, te cuesta acudir cada mañana a trabajar… Las huellas del crimen apuntan a que hay un culpable.
Yo por mi parte siempre he tenido la gran suerte (o la determinación) de dedicarme a lo que realmente me apasiona. En su día fue el balonmano, luego el entrenamiento personal y ahora la espiritualidad y el autoconocimiento. Siempre que he sentido que mi chispa se apagaba me he ido, he cambiado o le he dado la vuelta a la situación. Nunca he decidido por dinero o por necesidad, y eso es lo que me ha llevado a poder sentirme tan agradecido y alineado.
¡Y me adelanto a tus saboteadores!
Seguramente pensarás que tu situación es diferente, que yo lo he tenido más fácil, que a estas alturas de la vida es muy complicado… y una larga lista de etcéteras. No juzgo, no critico y no obligo a nada. Solo te invito a darnos lo mejor de ti, a brillar como nunca y a trabajar a corazón abierto, ya que cuando nos hayamos dado cuenta, el tiempo se nos habrá terminado.
Posdata: por suerte, al finalizar todos los retiros, esas chispas apagadas siempre vuelven a conectarse con el fuego de Prometeo.
“La sensación era la de quien se revuelve en el lodo. Tenía que pasar algún tiempo hasta que el barro se fuera posando y el agua empezase a estar más clara. Pero soy voluntarioso, y con el paso de los meses, supe que cuando el agua se aclara, empieza a poblarse de plantas y peces. Supe también, con más tiempo y determinación aún, que esa flora y fauna interiores se enriquecen cuanto más se observan. Y ahora, cuando escribo este testimonio, estoy maravillado de cómo podría haber tanto fango donde ahora descubro una vida tan variada y exuberante”
(Pablo d’Ors)
No podía encontrar unas palabras más certeras de lo que significa para mí la espiritualidad. Un viaje hacia las profundidades de nuestras sombras, un remover y escarbar en el barro, un observar y preguntar al dolor para que nos muestre el camino.
Muchos fueron lo que se alejaron de las iglesias y de las sinagogas rechazando a la religión, pero a la vez que se liberaban de un yugo, se abrazaban con fuerza a otros falsos dioses… Ciencia, economía o política. Yo mismo me encontré buscando entre las apariencias del éxito, las redes sociales y la productividad.
Pero la espiritualidad está más allá del rezo, de los votos de castidad o de las cabezas rapadas. La espiritualidad está en el fondo de nuestra taza de café, en el abrazo de un extraño, en el ronroneo de un felino, en el amanecer y en el atardecer, en el nacimiento de un niño y en la partida de un ser querido. En definitiva, en lo cotidiano. El hijo de Dios nació en un humilde pesebre, entre un buey y una mula. Y no seré yo quien afirme o desmienta que ese suceso fue histórico o imaginado, tan solo me quedo con la enseñanza: la divinidad se presenta de forma modesta y sencilla.
Para mí ser espiritual es buscar. Explorar en el significado y en el propósito de la vida, conectar con algo más grande que uno mismo.
Un rincón de mi biblioteca
A menudo la vida nos invita a adentrarnos en este mundo, nos presenta libros y maestros de forma amable y delicada. Pero si rechazamos esta llamada, cada vez nos presenta una invitación con mayor fuerza e insistencia. He ahí el motivo de porque a muchos se les convoca en el fondo de un pozo o en un callejón sin salida. A veces el sendero espiritual viene de la mano de un cáncer, de un divorcio o de una muerte. Pero tomar este camino es inevitable, tan solo puedes decir el cuándo.
Hoy puedo agradecer y celebrar que el camino espiritual existe. Que es más seguro de lo que parece, y que en él se hallan todas las respuestas y piezas perdidas de nuestros puzzles. A mí, Sergio, me salvó. Volví a nacer de entre los libros y las meditaciones. Mis maestros y mis guías me sostuvieron cuando el mundo se disponía a colgarme el cartel de huérfano. Desde entonces, jamás me he vuelto a sentir solo o desamparado.
Siento decirte que es un camino de no retorno, una vez que bebas de estas aguas jamás volverás a querer migajas de reconocimiento. Hoy te ofrezco una posibilidad de entrar a este nuevo mundo, no lo anuncio con cohetes ni fuegos artificiales, es un simple botón con un enlace. Tú decides si escuchas la llamada.
Maktub y tu leyenda personal te esperan. Apúntate a la lista de espera para la nueva edición de Maktub, nuestro taller de espiritualidad para escépticos aquí
¡Hola viajeros! Por aquí Carla. Después de unas semanas de “aterrizaje” me dispongo a contaros un resumen de nuestra vivencia estos meses viajando y emprendiendo por el sudeste asiático.
Sé que muchos soñáis con viajar y poder llevaros el negocio/trabajo a cuestas, así que el salseo de hoy os interesa. 😝👉🏻
PEQUEÑO RESUMEN DE NUESTRA RUTA
Salimos el 14 de Enero de 2023. Hemos hecho base en 4 lugares principales, además de otras paraditas cortas de escala. Estos han sido: Tailandia, Vietnam, Sri Lanka e Indonesia.
La verdad es que no hemos podido elegir mejor los “campamento base”, así lo llamamos, y volveríamos a repetir la misma combinación.
🐘 Comenzamos por Chiang Mai, una ciudad tailandesa en el norte del país. En sus calles se puede respirar la cultura tradicional entre una vibrante comunidad de expatriados y locales. Hay muchos cafés y espacios de coworking y rápida conexión a Internet disponible en toda la ciudad, por lo que se nos hizo fácil desarrollar nuestros proyectos.
En Chiang Mai puedes disfrutar explorando los templos históricos, los mercados locales y una rica gastronomía.
🏖️ Seguimos nuestro camino en Vietnam. Tras dos paradas un poco caóticas por Hanoi y Ha Long, nos asentamos en Hoi Han. Una ciudad bonita y colorida que nos había recomendado.
Hoi An es lugar tranquilo, con pocos turistas, una amplia variedad de planes y restaurantes disponibles y muchas cafeterías para trabajar (eso para nosotros era muy importante 😁). El plus de Hoi An es la playita y su gente. Nos sentimos como en casa.
🕌 De forma improvisada, y debido a las condiciones de la visa y los vuelos, nos trasladamos hasta Sri Lanka para pasar los próximos 2 meses. No habíamos investigado la zona antes porque estábamos involucrados en los próximos retiros que estábamos organizando con nuestro proyecto Viajar con Alma y en nuestros negocios online.
Aterrizamos por la zona sur (Hikkaduwa, Ahangama y Weligama). Es la costa más turística y atractiva para nómadas digitales y surferos. Tienes un poco de todo, aunque muchas menos facilidades que Tailandia, Vietnam o Indonesia. Fue una etapa de introspección, surf y naturaleza salvaje.
🛕 Acabamos nuestra aventura en Indonesia. Bali nos acogió con los brazos abiertos, un clima exquisito y definitivamente fue nuestro destino preferido.
Sin embargo, en torno al mes 6 de la aventura viajando con la casita a cuestas sentimos que algo nos llamaba a volver a la península.
¿Qué nos estaba ocurriendo?…
LOS 4 VIAJEROS
Hay diferentes formas de viajar y diferentes tipos de viajeros. Yo los resumiría en 4 principales:
El mochilero: un alma que anhela aventura, apertura mental, abrir sus horizontes y vivir cuantas más experiencias posibles. Normalmente, tira de ahorros y se enfoca en dejarse llevar.
El viajero turístico que está de vacaciones y busca experiencias y comodidad.
El viajero perpetuo o nómada digital. Personas que gozan de un trabajo remoto o un sueldo estable que les permite cambiar de país y residencia según les apetezca.
Y la variante de este último hemos sido nosotros: los viajeros emprendedores jeje.
¿Esto qué quiere decir? Que hemos dado el salto a un nuevo estilo de vida a la par que soltábamos la seguridad del país de origen, de un sueldo fijo, un coche, amigos y todo lo familiar.
Lo que suele decirse: “salir de la zona de confort” y sin titubeos.
Durante los primeros meses, no hemos gozado de un sueldo estable, ni de suficientes ahorros, y hemos puesto todo nuestro foco en la creación de nuestros bebés.
Podéis imaginar que siendo un equipo de dos (ahora ya somos más), el esfuerzo energético y emocional es grande. Y la verdad es que lo hemos llevado muy bien hasta el final. Teníamos claro que ese era el objetivo: gozar de libertad y tiempo para CREAR y construir nuestros sueños desde el propósito personal.
Muchos expertos en finanzas nos habrían recomendado invertir antes de descapitalizarnos, pero nuestra gran inversión ha sido en nosotros y en nuestros dones más ocultos
Otros viajeros nos aconsejaron visitar más lugares impresionantes que no terminamos por ver, porque queríamos construir una rutina fundiéndonos con el entorno y sentir que ese lugar era “casa”.
La familia y amigos esperaban que no volveríamos en dos años, y volvimos a las 6 meses porque fue el tiempo que necesitamos para sentar las bases de lo que iba a ser, a partir de ahora, nuestro nuevo proyecto vital.
Nuestro plan es seguir viajando y viviendo donde nos sintamos en casa. Puede ser cerca del mar, como en Portugal, donde nos encontramos. Puede ser en la montaña, en Florencia, en Sudamérica o en Los Ángeles. El caso es que la decisión se fundamenta en nuestro llamado interior, no en el exterior.
LAS SOMBRAS DE VIVIR VIAJANDO
Como hemos dicho antes, hay mucho detrás de las fotos preciosas de cada destino.
*** En este episodio que grabamos Sergio y yo en conjunto (Podcast de Viajar con Alma) charlamos con otras dos viajeras que hacen lo mismo que nosotros y os contamos en detalle. Si lo estás pensando hacer algún día: yo correría a oírlo.
Viajar, emprender y disfrutar a la par requiere de una maestría personal de alto nivel. Tienes que ser capaz de autogestionarte, mental y emocionalmente. Si viajas con alguien es un desafío más, en ese sentido.
Situaciones que pueden ocurrir y para las que tienes que estar preparada (nunca lo estás):
Problemas de salud, digestivos principalmente, y no contar con un buen servicio médico.
Apagones de luz (en Sri Lanka duraban hasta 3 horas). Teniendo en cuenta que teníamos lanzamientos en directos y videollamadas constantemente de las que dependen nuestros negocios, puedes imaginarte que es muy inconveniente. 🤪
Mucho calor y humedad.
No contar con una cocina en casa.
Desabastecimiento de cosas que normalmente utilizas en tu día a día y que al no tenerlas durante meses…cansa.
Comer casi siempre lo mismo (noodles, arroz y mucha fritura y salsas).
Tráfico y polución.
Personas que te miran como si fueras una “moneda andante”. Constantemente intentando encarecer los precios, engañarte y venderte algo.
Vivir con una mochila de 50 litros y poco más. Para nosotros esto no fue un impedimento.
Estas son algunas de las situaciones normales que vives en estos países y que, al principio, son hasta divertidas.
En nuestro caso, los 6 meses fueron el umbral para comenzar a sentir que esto nos restaba. No teníamos la necesidad de buscar más desafíos para crecer personalmente, sentíamos que ya habíamos cerrado ese ciclo y estábamos preparados para algo diferente.
Y es que así es la vida, cíclica. Y por suerte, tenemos la posibilidad de cambiar de rumbo cada vez que percibamos que una etapa está a punto de acabar.
Salimos de casa en enero de 2023 sin expectativas, sin un objetivo, simplemente con la ilusión de dejarnos sorprender por el viaje. No habíamos planeado nada y estábamos abiertos a todo.
¿LA VUELTA?
Hemos vuelto de Asía más nobles y sabios, con nuestro propósito bien claro, y esto no habría sido posible sin las aventuras de los últimos 6 meses.
También hemos vuelto reforzados como pareja, reafirmando que somos un GRAN EQUIPO.
No digo que hemos vuelto a España porque la aventura continúa.
Al regresar, hemos pasado un mes en Cádiz con la familia, paramos por Madrid para hacer unas gestiones y visitar los centro de entrenamiento que gestiona Sergio, nos subimos al norte para impartir los retiros de verano y comenzamos la temporada de invierno viviendo en Portugal. Viviendo cerquita del mar y nutriendo nuestra alma.
Esperamos que os inspire esta historia, y nuestra realidad.
Solo quiero añadir que está al alcance de cualquiera de vosotros,
y simplemente hay que tener claro el precio que estás dispuesta a pagar por tus sueños.