Nosotros practicamos muy a menudo este tipo de entrenamiento. El Chi Kung o Qi Gong y el Taichi han supuesto un gran descubrimiento y nos han alejado de dolores que siempre estuvieron en nuestras vidas, sobre todo de espalda.
Nos gustan tanto y nos parecen tan prácticos que nunca faltan dentro del programa de nuestros retiros. Antes de comenzar a desarrollar y enumerar los beneficios de este tipo de actividades, muchos os preguntaréis ¿a qué nos referimos con el término «entrenamiento energético»?.
¿Qué es el entrenamiento energético? ¿Y el Chi?
Básicamente hacemos referencia a aquel tipo de actividad o ejercicio que tiene una base de Chi Kung y/o de Taichí. Y aclarando un poco más, estas disciplinas de cuna oriental, tienen como eje común el manejo o el trabajo con la energía, que dicho más correctamente sería el Chi.
Si quieres profundizar un poco más sobre su historia puedes hacer click aquí: Chi Kung y Taichí
¿Qué es el Chi o Qi?
Hay que pensar en el chi o qi como un elemento sutil, movible y energético, que circula por todas las cosas, dándole vida y actividad. No puede tocarse ni medirse, es algo inmaterial pero a la vez esencial para la vida. La energía es una de las múltiples manifestaciones del chi, pero no la única.
Clase de Chi Kung al amanecer en el retiro de Peniche (octubre 2022)
¿Y qué diferencia hay entre el Chi Kung y el Taichí?
A modo de síntesis, el Chi Kung se enfoca en el cultivo de la energía; y el Taichí en su desarrollo y expresión, más como una forma de gimnasia o arte marcial interno.
Beneficios del Chi Kung y el Taichí
Ahora sí, ¿qué nos aportaría incluir este tipo de actividades en nuestra rutina diaria?
Claridad mental.
Mejora la percepción del esquema corporal.
Mejora la resistencia y fortalece el sistema osteoarticular.
Regenera nuestra energía y mejora su circulación en nuestro organismo.
Aumenta la capacidad respiratoria.
Aumenta la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.
Mejora el tono muscular.
Refuerza la capacidad para el deporte.
Mejora la concentración y la resistencia en el trabajo.
Dosis o actividad diaria recomendable de entrenamiento energético
Lo sorprendente y a la vez grato de estas disciplinas es que no necesitan de mucho tiempo, esfuerzo ni material para poder disfrutar de los beneficios del Chi Kung (Qui Gong) o el Taichi. Basta con que les dediquemos 10-15 minutos en cualquier momento del día para que nos sintamos con más energía, menos rígidos y con más vitalidad.
Lo que sí necesitamos es: REGULARIDAD Y CONSTANCIA, más importante que hacer dos sesiones semanales de 1 hora, es más productivo y nos reportará más beneficios si cada día le dedicamos una pequeña fracción de nuestro tiempo. Además será nuestro momento reset del día, tan importante para mantenernos frescos de ánimo y con el cuerpo flexible.
«El practicante de Chi Kung es un filósofo práctico y su arte, una forma de escuela de vida.» (Gabriel Jaraba).
¿Cómo lo incluimos en nuestros retiros?
En nuestros retiros mezclamos diferentes disciplinas entre ellas: movilidad articular, estiramientos, yoga, entrenamiento de fuerza, Chi Kung, animal flow, automasaje, etc.
Una premisa que siempre transmitimos a nuestros viajeros es que cualquier actividad del retiro esta planteada para disfrutar, fluir y practicar sin expectativas. Igualmente nosotros, después de 13 años dedicamos al movimiento, nos consideramos «expertos en nada».
Nuestra intención es que probéis cosas nuevas en un entorno seguro, sin reglas ni exigencias. Y , ¿quién sabe?, quizás encontráis una nueva pasión o hábito que mejore vuestra vida para siempre.
Seguro que habéis oído hablar de los «retiros», «retreats» o encuentros. Según lo oímos, a todos nos llegan una serie de imágenes y estereotipos, sobre todo relacionados con retiros de yoga, retiros espirituales, retiros de silencio pero…
¿Realmente sabemos qué es y para que se realiza un retiro?
En el artículo de hoy vamos a intentar aclararlo, al menos, tal y como lo entendemos en Viajar con Alma. Y tal vez te regalemos un gran descubrimiento…
Retiro en la Sierra de Gredos
Si analizamos su raíz etimológica y estrictamente académica tenemos un par de definiciones que nos pueden encajar:
“Recogimiento, apartamiento y abstracción”. (Fuente RAE)
Me encanta diseccionar las palabras, abrir los conceptos y redescubrir sus significados para ser más fiel al propio lenguaje. Y esta es una ocasión perfecta para ello.
¿Buscamos en nuestros retiros lugares apartados del bullicio de la gente? un rotundo SÍ.
¿Nuestras actividades buscan ese recogimiento, reflexión y apartamiento? por supuesto.
Vamos entonces un paso más allá. Entraremos en la mente de la persona que diseña un retiro, tratando de haceros llegar todo aquello que rodea a este tipo de encuentros y la gran experiencia de vida que os puede proporcionar.
Tengo que admitirlo: si le hablase de un Retiro a mi yo de hace 10 años me imaginaría gente rara, haciendo rituales, poses extrañas, con atuendos yoguis y recitando mantras; entiendo que no dista mucho de lo que mucha gente se suele imaginar. Pero ahora que por suerte puedo organizar uno, tratamos de que no tenga nada que ver con eso.
Retirarse
≋ Retirarse, es simplemente darle al botón de pausa, a veces incluso darle al de reiniciar, otras incluso desinstalar todo el sistema operativo por uno nuevo.
≋ Retirarse es buscar un lugar y un entorno en el que no tengas la sensación de llegar tarde, un espacio en el que no te sientas obligado a ser productivo ni a acumular nada.
≋ Retirarse es buscar a un grupo de personas que se han cansado del ruido del día a día y que al igual que yo, necesitan descansar. Una tribu con la que hablar y no sentirse juzgado.
≋ Retirarse es hacerse el gran regalo de parar todo durante unos días, aparcar el trabajo y buscar claridad mental.
≋ Retirarse es quitarse poco a poco una capa más, limpiarse, aclarar la vista.
Y ahora te preguntarás, vale Sergio ¿Pero alguna actividad haréis en los retiros? ¿meditáis? ¿hacéis yoga?
Claro que sí, pero son simples instrumentos y no fines para ofrecer esa pausa, reflexión y claridad mental. Podríamos meditar o hacer yoga entre semana en la Gran Vía de Madrid, pero con toda seguridad no dejaría la huella que marcará el alejarse unos días de casa.
¿Cuáles son los ingredientes fundamentales de un Retiro?
Un lugar apartado, tranquilo, a cierta distancia de nuestra casa y con un encanto especial.
Un grupo de personas con energía similar, predisposición y apertura, con el valor de exponerse a algo nuevo.
Un espacio de tiempo, de al menos 2-3 días para que se produzca esa pausa y un mínimo de transformación.
Un conjunto de actividades que impliquen reflexionar, abstraerse, además de cuidar el cuerpo y la mente.
¿Qué es lo que te llevas de un retiro con Viajar con Alma?
Dicen que la persona que llega, pocas veces suele ser la misma que vuelve.
«Dicho por nuestros viajeros»
Con toda seguridad te llevarás nuevos amigos, nuevos paradigmas y mucha mucha energía positiva.
Y en tu rutina habrá un punto y aparte, una paradita para coger oxígeno, energía y claridad para seguir.
Retiro Surfcamp en Peniche
Tipos de retiros:
Cada Retiro tiene su encanto, su objetivo y su público. Como ya vimos anteriormente, necesitamos al menos un fin de semana para que se pueda producir ese impacto. Obviamente cuanto más tiempo nos obligue a parar, más lejos sea, más esfuerzo y dinero nos suponga, mayor será la recompensa de desconexión y cambio. Ahí van las opciones que nosotros aconsejamos y ofrecemos:
Retiros cortos y cercanos (2-3 días y a 2-3 horas de casa)
Analizando un poco la asistencia de los últimos talleres y retiros que he organizado con Carla, he observado que apenas el 10% de los asistentes son chicos, o lo que es lo mismo, un solo hombre entre cada 8 a 10 mujeres. Me resulta curioso y he querido compartir con vosotros la siguiente reflexión:
Pensé que quizás la barrera era la temática pero… ¿Acaso los chicos no meditamos?¿no hacemos surf?¿no nos gusta viajar?¿no nos interesa el desarrollo personal?. Seguramente, estamos todos de acuerdo en que estos son temas bastante «unisex», pero entonces, ¿cuál es el problema? ¿por qué las mujeres, al contrario que los hombres, están tan dispuestas a probar cosas nuevas, a exponerse y a ahondar en su interior?
En mi cabeza aparecen una larga lista de miedos que los hombres, por lo general, solemos experimentar cuando se trata de hacer algo «fuera de lo normal»:
«Mis amigos se van a reír de mí».
«Voy a parecer menos hombre».
«Puedo aparentar fragilidad».
«Me siento incómodo en esa situación» (Está fuera de la zona de «comfort»).
«Yo puedo solo, no necesito ayuda»
«Puedo descubrir cosas de mí que no me gustan».
Etc.
Tan triste como real. Tendemos a actuar así, nos cuesta exponernos, estamos programados e influenciados para sacar pecho y fingir fortaleza. Y todo esto, (en mi humilde opinión), se esconde bajo la semilla educativa de «los niños no lloran«.
Mostrar afecto, empatía o sensibilidad no se premia en la infancia, o al menos no lo suficiente. Al contrario que ser el que más corre, el más chulito de la clase, el que más goles mete o el que contesta con firmeza a sus padres o profesores.
Hoy en día, a través de las redes sociales todo el mundo es muy sensible, aparentemente. Compartimos frases «profundas» y nos hacemos fotos acariciando al gatito de turno. A mí me gusta llamar a esto disfraces o apariencias, la realidad es muy diferente.
Por mi parte, sigo siendo el raro o «agua fiestas» en mi grupo de amigos por quedarme el fin de semana leyendo o dibujando en vez de salir de copas. Soy «el hierbas» porque medito y practico chi kung. Y soy «el moñas» que sube fotos constantemente con su chica y habla de ella con admiración y cariño.
Obviamente, no creo que yo sea raro o diferente, sino que hago lo que siento sin importar lo que diga la opinión pública.
Y por suerte, las cosas están cambiando. Me alegra que cada vez haya más amigos que me escriban (aunque sea por privado jeje) para que les recomiende un libro, o que me ofrezcan tomar café en vez de una cerveza para que les cuente más sobre esos temas que parecen tan interesantes.
No nos engañemos machos alfa, yo también creí que les gustaría a las chicas por hacerme el fuerte, que sería más exitoso si no mostrase debilidad o que sería más feliz si me acostara con más mujeres. Lo que no sabía, es que si me quitaba esa armadura tan pesada podría AMAR con mayúsculas.
¿En qué momento uno puede gritar a los cuatro vientos «SOY ARTISTA»?
¿Cuántas obras maestras has tenido que componer?, ¿cuántos kilos de reconocimiento has tenido que recibir? o ¿en cuántos museos has expuesto tus lienzos?
Para mí la respuesta es clara: CERO. No necesitas museos, artículos de prensa ni el reconocimiento de nadie, solo el tuyo. Pero sincero, de verdad, un reconocimiento con mayúsculas. Sentir que cada célula de tu cuerpo es arte y tú, como tal, eres un artista.
Y en ese punto me encuentro yo: toda una vida dibujando, escribiendo y creando mundos imaginarios; pero como “profesionalmente” me dedico al entrenamiento, pues me digo «igual esto es sólo un hobby». Mentira, me miento a mí mismo descaradamente y seguro que como yo, somos miles.
Jamás hubo una página de un libro de la escuela que no fuera marcado con mis dibujos, no me interesaban las matemáticas, la sintaxis, la historia o cualquier enseñanza caducada. Quería pintar, crear, sólo necesitaba un papel en blanco y un lápiz para salirme del planeta… ¿eso no es arte?
Y es que jamás será suficiente para nuestra mente. Usaremos excusas del tipo: «hay gente mucho más preparada», «no he estudiado bellas artes» o «quién me va a comprar un dibujo?». Pero el único que te tiene que comprar es tu querido yo.
Y es que el arte cada vez es más libre, tiene menos reglas, es más subjetivo, lo único que te pide es que vuelques tu alma en el papel, en el lienzo o en el molde.
Tanto y tan poco, que lo hagas con todo tu corazón.
Y hasta el más ignorante o el más ateo del arte no podrá negar lo que eres: UN ARTISTA
Atrévete a crear
A través de nuestro blog Viajar con Alma queremos animaros a desatar vuestra creatividad, y toda la vida que lleváis dentro a través del arte.
Os empujamos a que perdáis el miedo al fracaso. Que cantéis, dibujéis o escribáis sin buscar un canon de perfección, sino simplemente buscando ese estado de flow y evasión tan placentero.
Si te has sentido así alguna vez y quieres compartirlo con nosotros, déjanos un comentario más abajo 👇🏼💛